"Empresas" de cobro de morosos

"Empresas" de cobro de morosos

En esta primera entrada, me gustaría exponer la problemática que surge alrededor de los gestores de cobro, , los métodos que utilizan y lo que realmente pienso de todo este sector, en muchas ocasiones un montaje más propio de una mala serie de mafiosos, cuando lo que debería existir habría de ser una norma que regulase como tratar el impago entre personas y empresas.

Muchas veces criminalizamos más al acreedor que al deudor, me explico:

Cuando hablamos de la intención que puede tener una empresa en obtener el importe de una factura no cobrada, cuestionamos los métodos que pueda llegar a utilizar, empatizando con el deudor, muchas veces antes de conocer o saber lo que ha ocurrido, cuando lo realmente importante es el “hecho”, que se ha producido un impago, que la empresa ha realizado un servicio o le ha suministrado un producto, que se le ha facturado y que éste no lo ha pagado, este es el verdadero problema.

Y ¿cómo lo intentamos solucionar?.

Seguramente intentaremos reclamar la factura por y con nuestros propios recursos y si no lo conseguimos utilizaremos empresas especializadas en la reclamación y cobro de deudas. Son varios los métodos, que se pueden utilizar a la hora de intentar conseguir cobrar las deudas, así como que son varias las empresas del sector que los utilizan.

Después surgen otra serie de dificultades, como es el grado de desesperación a la hora de querer cobrar el importe de esta factura. A mí personalmente no me gusta nada la utilización de sistemas que rayen la ilegalidad y, hablo de ilegalidad, cuando se insiste y atosiga al deudor, más allá de la información y reclamación fehaciente de la deuda. La fuerza coercitiva la tiene que ejercer el Juzgado, ¡no las empresas de recobro!.

Por otro lado, las empresas que se sirven de estos métodos, habitualmente es debido a que el proceso de ventas no se ha realizado de la manera adecuada y no digamos de la gestión de cobro. Es probable que, aún aplicando los procedimientos con rigor y trabajo perfecto, alguna factura pueda ser impagada, pero lo que sí puedo afirmar con rotundidad, es que muchas de esas facturas no cobradas, nunca se hubieran emitido.

Continuando con la problemática de estas agencias de cobros, muchas de ellas con apellidos de fantasía, es que ante la falta de una legislación clara que regule este tema, campan a sus anchas, utilizan métodos poco ortodoxos en la práctica de los negocios y originan un gran desconcierto en el sector.

En muchos casos se incumple la LOPD, también normas del Código Civil y Penal e incluso la Constitución, que nos protege en su artículo 18 del derecho a la intimidad personal y familiar y al honor; nos encontramos con prácticas seudo-mafiosas por parte de algunos agentes, que vestidos para llamar la atención, amenazan, insultan y en ocasiones llegan a la agresión al deudor. Creo que aquí ya poco importa quien tenga razón, si la deuda es cierta o no. En ocasiones, también ha ocurrido que se ha vuelto en contra del que contrata este tipo de agencias, ya que por culpa de los métodos que se han utilizado, el deudor al recurrir a la justicia ha conseguido ganarle la partida.

En Europa no está permitido atosigar al deudor con disfraces, cartelones o perseguirles con un coche pintado de forma llamativa. Por Ley está prohibido realizar estas acciones, al considerarlas que vulneran los derechos de intimidad de los ciudadanos, pero a diferencia de nuestro país, lo tienen regulado por Ley.

El hecho de que “algunas empresas”, que son una minoría, utilicen este tipo de procedimientos, muchas veces no legales, ha llevado al sector a un gran desprestigio, ensuciando la propia imagen de la actividad de la gestión y recuperación de cobros, que bien realizada merecen todo el respeto, además de ser, mientras existan morosos y comportamientos poco éticos, muy necesarias.

Tenemos un segundo grupo de empresas dedicadas a la recuperación de los cobros, se trataría de aquellas a las que recurrimos una vez hemos agotado, aunque no siempre es así, las posibilidades que tiene la empresa para cobrarle al cliente. Suelen ir desde pequeños despachos de abogados a grandes corporaciones legales, especializados en la reclamación del cobro, también es cierto que no son los mismos los procedimientos que utilizan unos u otros. Un abogado irá, seguramente, a judicializar el proceso vía ordinaria o monitorio, según proceda, mientras que los grandes despachos especializados intentarán e insistirán antes de presentar la correspondiente demanda. También es cierto que normalmente los importes marcan mucho la estrategia de cobro a seguir, no es lo mismo intentar cobrar una deuda de 100 euros o menos, que una de 2.500 o no digamos de más de 100.000, por ejemplo.

En estos sistemas o políticas de gestión de cobros, hay una parte en común y es el intento de recuperación del crédito comercial por vías coercitivas, ya después estas vías toman otras direcciones que la empresa deberá decidir cual le conviene más, pero nos falta un elemento diferente que es la prevención.

En las empresas siempre ha primado más el vender, también se han preocupado de cobrar, pero lo que pocas veces han hecho es saber a quién les están vendiendo. Por otro lado la organización interna, los procedimientos que realizan desde la confección del presupuesto hasta la emisión de la factura y el proceso de cobro, no siempre se realizan correctamente y con la rigurosidad debida (o establecida). Se entiende que una buena gestión del cliente previa a la entrega del pedido y emisión de la factura, minimizará el riesgo de tener un impagado, ya que o bien se buscarán garantías que cubran el posible riesgo o no se realizará la venta. Es preferible no vender ante la posibilidad alta de un impagado que lamentarnos después por no cobrar.

Una vez producido el impago, es un ejercicio de responsabilidad del acreedor el realizar las oportunas gestiones y las que considere más adecuadas para recuperar el crédito moroso. Dependerá del acreedor la utilización o no de métodos no legales y ayudar a alimentar a empresas, con su contratación, que más que cobrar a morosos se dedican a extorsionar a deudores.

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